Bala 5 toalla por Trapos Los Pozicos

Consigue un mejor rendimiento de los trapos de limpieza tras el uso diario.

Para ello te damos algunos consejos que pueden ayudarte a conservarlos más y mejor por más tiempo. Los tejidos de alta calidad fabricados en algodón 100% resultan más rentables a largo plazo, si los comparamos con los trapos de limpieza sintéticos, mezclados, de calidad básica, ya que está demostrado que cuanto mejor es su calidad, más resistencia ofrecen a los multiples lavados a cualquier temperatura y con todo tipo de detergentes, lejías, blanqueantes, y de igual modo al uso intenso de la secadora, conservando perfectamente las características originales de cuando fueron adquiridos, o incluso mejor porque de siempre es sabido que el trapo de limpieza cuanto más viejo mejor limpia.

  • LIMPIEZA

cristales siempre limpios by Trapos Los Pozicos

Procura guardarlos limpios y secos. Si tienen humedad no los podrás utilizaros la siguiente vez que los necesites, ya que habrán generado moho y mal olor. El trapo que se almacena mojado o húmedo se acaba pudriendo, y las manchas que genera son muy difíciles de eliminar con el lavado, por lo que es muy probable que tus trapos ya no queden tan limpios como antes. Ahorra cuidando de ellos. Si no podemos lavarlos inmediatamente, lo mejor será extenderlos para airearlos y se puedan secar.

  • TRABAJOS

punto blanco eco by trapos los pozicos-2

Planifica tu trabajo y también los trapos que necesitas para realizarlo. No malgastes cantidad de ellos cada vez que hagas una limpieza. El trapo tiene muchas partes útiles: ve dándole vueltas, haz una muñeca y limpia con todos sus lados hasta el completo aprovechamiento. Luego puedes utilizar los trapos de limpieza que más hayas empleado para nuevas limpiezas más toscas y sucias, dejando los nuevos paños para el repaso y el acabado final. Emplea siempre los trapos gradualmente, no los utilices todos a la vez.

  • CONSERVACIÓN

 

Gama de trapos de limpieza de Trapos Los Pozicos

Los trapos de limpieza de algodón 100% no caducan. Para que conserven su estado inicial tienes que almacenarlos en un lugar limpio y seco, preferentemente en alguna estantería o armario cerrado, en alguna bolsa o en el propio embalaje, pero siempre lejos de la humedad y el polvo. Recuerda que aunque pase mucho tiempo —incluso años—  estarán igual y podrás disponer de ellos como el primer día.